Las danzas sagradas en círculo fueron una idea en el corazón de Bernhard Wosien en los años 70. Muchos hicimos eco de su llamado interior y al darnos la tarea de promover la paz a través de la Danza en Círculo ésta se abrió camino y formó su cuerpo vivo.
Las danzas nos permiten llegar a estados de profunda conexión con nuestra esencia individual y colectiva, son un vehículo de paz y sanación muy poderoso.
Su sencillez y espontaneidad hacen que sean accesibles a personas de todas las edades, más allá de las ideas, las creencias o la cultura.
La música del mundo, las danzas tradicionales y los movimientos arquetípicos nos conectan con las raíces de la humanidad y el inconsciente colectivo; compartir danzando en círculo nos contacta con la Tierra y con las dimensiones sutiles.
Sentarse a meditar es una actividad altamente promovida en nuestros días, para aquellos que quieren obtener los beneficios de la meditación (y no tienen la paciencia de sentarse) también existe la posibilidad de "meditar a través del movimiento y la música". La experiencia de elevar el espíritu practicando danzas meditativas es fácilmente reconocible!!!
Todos hemos sonreído al escuchar la música de nuestros países de origen, y la emoción de ver las danzas que nos enseñaron en la primaria para los festejos nacionales... Las áreas artísticas han logrado mantener a las culturas llenas de tradiciones. En las danzas circulares nos regocijamos viajando a través del mundo a través de la música típica y la danza folklórica.